Perdón por el retraso, pero problemillas de tiempo y de ordena han hecho imposible colgar este resumen a su debido tiempo. Mil disculpas de nuevo. Hay va este maravilloso resumen hecho por Marta, aunque esta vez sin fotillos ni vídeos. En cuanto tengamos algo para aderezarlo, trataré de introducir algún elemento vistosillo.
¡Ya vamos desarrollando habilidades de mediadores!
La 4ª sesión del curso
Vamos a resumir lo tratado en la sesión anterior, como venimos haciendo habitualmente, tanto para que sirva de repaso a los asistentes, como para que os ayude a los que no pudisteis asistir.
Ana Lapeña, la ponente de esta sesión y de la próxima, centró la mayor parte de la misma en que reflexionáramos sobre los roles, funciones y perfil del futuro mediador; para ello, y tras las presentaciones, nos dedicamos a desarrollar una de las habilidades a las que menos solemos atender en nuestros actos comunicativos: la comunicación no verbal o analógica y el desarrollo de la percepción gestual y postural, ya que una de las habilidades que ,como mediadores, deberemos dominar será la coherencia entre nuestra comunicación verbal y no verbal, ya que ,si se produce algún desajuste entre ambas, generaría desconfianza entre los protagonistas de la mediación. Comenzamos realizando una dinámica de comunicación no verbal: debíamos andar y, al encontrarnos con otro participante, comunicarnos sin hablar. Esto que parece fácil en principio, nos resultó más difícil, al pedirnos la ponente que transmitiéramos una serie de sentimientos y acompasáramos nuestro ritmo al de nuestra pareja. Repetimos el ejercicio con música, y, ya fuera porque lo habíamos practicado antes, ya fuera porque nos habíamos desinhibido, la experiencia resultó más positiva. Evaluamos las dificultades del grupo para la realización de la actividad y algunos expresaron la verguënza que les producía comunicarse sin palabras, otros, la dificultad de, en pocos instantes, transmitir sentimientos diferentes.
Pasamos, a continuación, a un ejercicio de comunicación ya verbal. Nos dividimos en dos grupos enfrentados y seleccionamos a quien iba a ser nuestra pareja. Ana nos dio una consigna a cada grupo: debíamos conseguir un objeto del otro o que realizara una acción que nosotros deseásemos. En ningún momento se nos dijo que no pudiéramos negociar y, sin embargo, algunas parejas no consiguieron el objetivo porque no llegaron a enunciarlo y se perdieron en la conversación o porque no consiguieron un intercambio de objetos. Las parejas victoriosas fueron las que fueron capaces de flexibilizar su estrategia en mitad del proceso o las que negociaron y colaboraron mutuamente. Era evidente que la comunicación verbal no facilitaba el proceso comunicativo por sí sola, si no se acompañanaba de otras habilidades de negociación.
Justo esta conclusión, fue la que llevó a la ponente a pedirnos que escribiéramos en la pizarra las actitudes y habilidades que debía tener el mediador. Los participantes, recordando el vídeo de la mediación anterior y con la práctica del día, apuntaron como habilidades fundamentales: Imparcialidad, seriedad, escucha activa, empatía, tranquilidad, saber expresarse, observar y tener agilidad mental. Ana nos hizo un resumen de las que, en mediación, se consideraban imprescindibles y destacó, entre otras ya apuntadas por los participantes, la flexibilidad, como postura abierta ante el diálogo, la asertividad y empatía, ya trabajadas en otras sesiones, la confianza en el proceso, sabiendo que no es responsabilidad del mediador en su totalidad el resultado de la mediación, sólo el proceso, la capacidad para identificar nuestros sentimientos y percepciones, ya que ,si no somos capaces de detectar lo que nos pasa, nuestros prejuicios, no seremos equitativos en la mediación y podremos proyectar nuestros sentimientos ante alguna de las partes y la creatividad, para desbloquear la falta de comunicación que pudiera producirse en algún momento de la mediación.
Para finalizar, repasamos las fases de la mediación y nos dio tiempo a ver el papel del mediador en la fase de Premediación, que no era otro que valorar si la mediación era posible, hablar con cada una de las partes del conflicto, facilitar un espacio y un lugar para la futura mediación, establecer quiénes serían los mediadores y conocer el conflicto. Acabamos con un role-playing de cómo podría ser este momento.
En la próxima sesión veremos las habilidades que el resto de participantes ha adquirido en las otras fases del proceso.
Como siempre, gracias a tod@s por vuestra participación y acordaos de ser felices.
Happy happy. bss. k.