El jueves, 20 de noviembre, se celebró el Día Universal de la Infancia. En nuestro centro, el Equipo de Mediación nos propuso unirnos a esta celebración con distintas propuestas: un cómic que nos hacía concienciarnos de la muerte de tantos niños por desnutrición, el relato de Prich, el niño herido... Hicimos un abecedario solidario, trabajamos un mural con los derechos de los niños vulnerados, por desgracia, todavía en la actualidad. Pero el plato fuerte fueron las charlas y los cortos que vimos con Antonio Muñoz, Catalina Sánchez y su compañera Elena.
Antonio utilizó dos cortos: Cazadores de Achero Mañas y El cumpleaños de Carlos de J.J. Rodríguez Maleón. En el primero, la saña y crueldad que unos chicos de 12 y 13 años empleaban contra los animales, nos hizo reflexionar sobre el desapego emocional que conduce a la violencia. El corto ,con un formato de documental, nos golpeó con fuerza, ya que se trataba de una realidad de Madrid, de un barrio cercano a Plaza de Castilla y esa ya no era la realidad alejada, que ,en ocasiones, nos permite evadirnos, pensando que esas realidades pertenecen a otras latitudes y no son las nuestras.
A pesar de su dureza, el primer corto nos lleva a pensar también en que existe esperanza para estos niños, si les ocurre lo que a su protagonista, al tomar conciencia de que está matando un ser vivo y compadecerse de él. Sólo cuando el niño entierra al perro, con el homenaje que, para los seres humanos suponen los entierros, entiende que forma parte de una comunidad, la de los seres vivos.
Cazadores. Achero Mañas.
El cumpleaños de Carlos presentaba la manipulación, por parte de algunos adultos, de los “niños de la calle” para enriquecerse y vengarse de otros. Carlos,de 12 años, asesina a un hombre el día de su cumpleaños, por encargo de quien le induce, además, a robar a turistas para quedarse con las ganancias, a cambio de que pueda dormir en un desgüace. Carlos declara que está en la cárcel porque mató a un hombre y “las reglas son las que son y son las mismas para todos”, pero, con la presentación antitética del cumpleaños del niño rico, el autor nos muestra que esa afirmación no es cierta. ¿Son las mismas reglas poseer una familia, un balón, unos amigos que vivir abandonado y a merced de unos desalmados sin escrúpulos? El niño rico lo comprende y empatiza con él. De nuevo, la compasión trae la esperanza.
El cumpleaños de Carlos. J.J. Rodríguez Maleón.
Cata y Elena nos hicieron reflexionar sobre los “niños soldados” y también utilizaron un corto “Buenas noches, Ouma” de Fernando León de Aranoa. Pudimos ver cómo la asociación “El Arca de Noé” recogía a los “night communers”, los niños que iban a dormir a un lugar seguro para no ser de nuevo secuestrados y el centro de reinserción “Lalogui”, donde estos niños víctimas se culpabilizaban de las matanzas que habían realizado y nos confesaban sus pesadillas continuas en la noche. Era otro ejemplo más del robo de la infancia de estos niños, a los que los secuestradores los habían rebajado al rango de animales, cuando les llamaban “gorilas” por su valentía en los combates.
Buenas noches, Ouma. Fernando León de Aranoa.
Según avanzábamos en el visionado de los cortos, el silencio era mayor, pero era el silencio del nudo en la garganta, de la incomprensión ante la crueldad, de la compasión por el dolor de los niños. Presentaban realidades muy duras, pero sólo lo que se nombra, existe y sólo lo que existe , puede ser cambiado.
Gracias Marta, por tus palabras. Gracias, Charo por tus fotos. Gracias a Antonio, Cata, Elena, al equipo de actividades por el duro trabajo que hicieron, al equipo de mediación en general por ilusionar y al instituto, a todo el instituto, por creer que se pueden hacer las cosas de otra manera.
Acuérdate de ser feliz.
happy happy. bss. k.
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